Estel

Estel
Foto: Estel en el acuario (Donosti)

Poética

Considero que la poesía es un medio de comunicación abierto, donde el lector puede o no cerrar la puerta,
dejarla entreabierta o salir corriendo.
La poesía transmite sobre todo una realidad
distinta cómo el mundo racional la categoriza,
transmite también sentimientos, imágenes, sonidos
y hasta colores; el único requisito es sintonizar
con la idea que el autor nos ofrece.
En ocasiones ésto último no sucede, por lo que no
tiene por qué ser comestible, aunque puede
generar debate.
La poesía, es además, un estado desde el que
el ser humano puede abrir caminos en otras direcciones
y que en otras condiciones, jamás abriría.
Y dicho esto sólo me queda decir:
¡Poesía al poder¡.




Estel Julià

miércoles 25 de noviembre de 2009

CITAS XIII

Vilhelm Hammershøi (1864-1916)




«Ni diez personas iban a los últimos recitales del poeta español Blas de Otero. Pero cuando Blas de Otero murió, muchos miles de personas acudieron al homenaje fúnebre que se le hizo en una plaza de toros de Madrid. Él no se enteró».



La muerte. El libro de los abrazos. Eduardo Galeano.






La muerte
como el silencio:
pisapapeles.
Diminutos trozos de papel
bajo las palabras.
Escucho sus quejas
bajo el peso
de la piedra.



Estel J.



Hungarian suicide song-Gloomy Sunday. Sarah McLachlan

CITAS XII

El mar en mi pañuelo - Alex Alemany





«La definición más auténtica y sencilla de la poesía bien podría ser esta: El arte de poner en marcha la imaginación».




Schopenhauer, A. Manuscritos Berlineses (1829).





Una gota
en charco deviene
en el centro del blanco.
Lugar sin diques ni bitas
donde amarrar
mareas.



Estel J.






Relax Snow - Kokin Gumi - Zen Garden

jueves 19 de noviembre de 2009

S/t - Zdzislaw Beksinski
«A esto fue aquí mi venida: a dar concierto de las lenguas maldicientes tu despedida e mi reposo. No quieras poner mi fama en la balanza de las lenguas maldicientes».
Melibea. Doceno auto. Segunda escena
La Celestina





Qué más da si no supiste
que estuve allí. Tal vez
si ni siquiera mi nombre
escribiste con tus manos.
Quién sabe si alguna vez
supiste que era yo: nadie,
cinco letras, una bufanda
y todos los adioses de la tarde
en que diste una limosna
a la puerta de un museo.




Y el hombre recogió

los frutos del árbol

del paraíso y no hubo

más silencio.




Estel J.
Kiri Te Kanawa sings "Vocalise" - Rachmaninoff